Hevia Trio y Llariegu: alcanzando la cima

Han tenido que pasar 25 años pero ha merecido la pena

Sí. Han tenido que pasar 25 años pero ha merecido, y mucho, la pena. Porque el espectáculo que ofrecieron en la Gran Noche de Asturias tanto Hevia Trío como la Banda de Gaites Llariegu se posicionó a años luz de los tímidos intentos de hace un cuarto de siglo, cuando Asturias comenzó a ofrecer propuestas en la escena internacional del folk a través del festival intercéltico de Lorient, con más desnudez que vestimenta de gala como la que se mostró este lunes en Lorient.

En la Gran Noche de Asturies, en el Espace Marine de Lorient, Hevia Trío y la Banda Llariegu dieron una buena muestra de la evolución incesante que ha tenido la música tradicional asturiana y su adaptabilidad y maridaje con todo tipo de ritmos y culturas, de las tradicionales con raíz más céltica a las populares con ritmos más simples y comerciales.

José Ángel Hevia ya había adelantado en la rueda de prensa de la mañana que el concierto iba a ser inédito, con una pieza que supondría una aportación más que novedosa y un repertorio nunca antes interpretado en Lorient. En esa rueda de prensa adelantó los múltiples registros de su nueva gaita electrónica, la MBS300, la evolución de su primera Gaita MIDI. Y una evolución apasionante: 30 sonidos tradicionales, de la high pipe a la lombarda, pasando por el acordeón, la gaita irlandesa y preparando ya el sonido de las gaitas italianas para una versión próxima aún mejorada, si eso es posible.

Hevia Trío inició con su sonido firme la actuación, pero pronto dió indicios de que la noche iba a ser muy especial. El trío que componen José Ángel, su hermana María José y la pianista Dina Majada hace una propuesta muy equilibrada, perfectamente adecuada al planteamiento del concierto en la carpa principal de Lorient: casi dos mil personas sentadas y atentas, en lugar de un espacio abierto para bailar como suele en ocasiones plantearse este tipo de concierto. La aparición en la escena de propuestas de Edith Piaf, ritmos brasileños, compases bretones y solos de tambor tradicional asturiano, envuelto por María José en vestimentas bretonas y escocesas para mayor espectacularidad ya presagiaban la excepcionalidad del concierto. Pero lo mejor llegó cuando Hevia, que celebraba los 76 años de su padre con el “cumpleaños feliz” a la gaita, demostró que con ella se puede hacer todo lo que un buen gaitero se proponga: hasta transformarla vía electrónica en un acordeón diatónico para interpretar “Vueltas” o en el summum de la maestría que ya le conocemos: convertir la gaita en una guitarra e interpretar en casi imposible “Asturias” de Isaac Albéniz.

Una ejecución de este “Asturias” de Albeniz nerviosa en el comienzo, arriesgada al minuto de iniciarse y perfecta en el ecuador de la interpretación pusieron  al público en pié en un sentido y emocionante tributo al que Hevia sólo pudo responder con la humildad y el alma que le caracterizan… Y un brillo tenue en los ojos que nos hizo recordar las palabras de hace 25 años de José Angel. Que nos hizo recordar que en Lorient un asturiano se siente más asturiano si cabe que en cualquier otro lugar del mundo, Asturias incluida.

Y Llariegu para hacernos saltar por los aires

Y si la emoción no había sido suficiente con Hevia Trío, el espectáculo de la Banda Llariegu que ya ha tenido una primera exposición en La Laboral de Gijón, encontró en el Espace Marine su lugar idóneo para conseguir una noche memorable. La Banda consiguió sacar lo mejor de Kepa Junquera en la primera parte de su espectáculo o de Hésctor Braga en el ecuador del mismo y subió poco a poco de tono cuando empezó a proponer viajes a otros ritmos y a otros maridajes instrumentales alejados del acordeón y la música tradicional. Su popular poutpurri de éxitos musicales de las últimas décadas con “Gloria” como eje central y su adaptación al estilo de las Big Band americanas con el aprovechamiento máximo de una potente sección de metal no anduvieron lejos de la perfección. Como tampoco lo hizo la percusión, con una batería inmensa realzando cada minuto de la última parte del concierto. Concierto con bises exigidos más que pedidos por un público exultante que dificilmente olvidará que Asturies ha superado con matrícula su presencia en el año de la crisis.

Llangréu (Asturies), 1962. Llicenciáu en Filoloxía Hispánica y Master en Desenvolvimientu Local pola Universidá d'Uviéu ye tamién espertu n'Alministración de Servidores Web pola Universidá de Granada. Doctorando de la Universidá del País Vascu, ye Profesor Acomuñáu de la Universidá Carlos III de Madrid, onde imparte l'asignatura de Técniques de Llocución y dirixe tamién el Cursu d'Espertu en Periodismu Dixital de la Universidá d'Uviéu y los cursos de branu sobre esta materia de la mesma universidá, cuntando con una nutrida participación nos cursos de branu de la Universidá de Cantabria y de la Complutense de Madrid, ente otres, siempres en relación col periodismu dixital.